Vieillard, una fábrica de porcelana bordelesa

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    La Bourse du travail

    Autor: Claude Mandraut - Blog - Twitter

    La fábrica Jules Vieillard, aunque cerró en 1895, mantiene una relación particular con los bordeleses. Las familias de largo abolengo de Burdeos aprecian especialmente la muy variada producción de porcelana de esta empresa, que dio empleo a varios centenares de personas. Y yo no soy una excepción.

    Hasta donde se remonta mi memoria, siempre he conocido Vieillard. De niña solía divertirme en las comidas de familia descifrando los jeroglíficos de los platos de postre Vieillard. Más tarde me enteré de que la producción de la fábrica instalada en los Chartrons no se limitaba a esos platos. En los rastros de Burdeos y en el mercadillo de Mériadeck, ya desaparecido, pude comprobar la infinita variedad de objetos de la fábrica Vieillard.

    Existen numerosos artículos Vieillard de servicio de mesa. Los más sencillos fueron fabricados en serie y la porcelana presenta motivos monocromáticos estampados. Otros son más sofisticados, con esmaltes en relieve. Y también están los pedidos especiales, como el de la Cámara de Comercio e Industria de Burdeos para sus armas heráldicas, con su imponente centro de mesa adornado con delfines.

    Las vajillas no deben hacernos olvidar lo demás: menaje de baño, grandes platos decorativos, péndulos, pilas monumentales, jarrones, floreros, maceteros, jardineras, fuentes ¡e incluso acuarios! Y también están las estatuas y estatuillas: angelotes, delfines, Venus con concha o paragüeros con garzas, por nombrar solo los más conocidos.

    ¿Cómo reconocer un Vieillard? Nada más sencillo para un neófito. Basta con dar la vuelta al objeto y observar la firma en el envés. Ciertas técnicas son, además, propias de Vieillard, como el esmalte “cloisonné” o alveolado. De hecho, fue Amédée de Caranza quien la introdujo en Vieillard. Este hombre fue un verdadero enigma, ya que se sabía que había trabajado en Burdeos pero se ignoraba dónde había nacido, así como su carrera profesional anterior y posterior. Intrigada por este talentoso personaje sobre el que se contaban tantas incongruencias, me lancé a investigar. Acabé por descubrir que Amédée de Caranza nació en Constantinopla en 1843, se trasladó con su familia a París, donde trabajó antes de venir a Burdeos y de marcharse a Estados Unidos alrededor de 1890, para luego interesarse por el vidrio, de nuevo en Francia, hasta su fallecimiento en Suresnes en 1914.

    Para continuar impregnándome del espíritu Vieillard, me doy una vuelta por el Museo de Artes Decorativas de Burdeos, que posee varios Vieillard, visito los anticuarios de la calle Notre-Dame y el domingo por la mañana acudo al mercadillo de Saint-Michel o al rastro de Quinconces, que es de temporada. También me gusta observar el restaurante La Belle Epoque para admirar los paneles Vieillard que decoran su sala desde el suelo al techo. Y cuando enfilo la calle David Johnston, vuelvo a pensar en este antiguo alcalde de Burdeos, negociante de vinos, predecesor de Jules Vieillard, al que vendió su fábrica de porcelana en 1845.

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