Domingo en el estadio

    Volver
    Domingo en el estadio

    Autor: Tony Siino Twitter - Blog - Web

    Palermo tiene una relación muy especial con su equipo de fútbol, el Palermo. La camiseta del equipo es conocida en todo el mundo por su particularidad: la combinación del rosa con el negro. Pasar un domingo en el estadio puede ser un modo formidable de entrar en sintonía con la ciudad.

    No es extraño ir caminando por la calle y que alguien exclame «Forza Palermo!»; los palermitanos presentes responden «¡Siempre!», reproduciendo los dimes y diretes típicos de otras tradiciones. Hace algunos años el equipo del Palermo tuvo que volver a las categorías inferiores para llegar después a la Serie A, el campeonato más importante, dando grandes satisfacciones y poniéndoselo difícil a equipos como la Juventus, el Milan y el Inter. Hubo grandes celebraciones cuando el Palermo consiguió llegar a la Serie A y muchísimos palermitanos siguen al equipo fuera de casa, tal y como ocurrió hace algunos años en una colorida final de la Copa de Italia en Roma.

    Cuando juega en casa, el escenario es el estadio dedicado a Renzo Barbera, conocido también como La Favorita. El estadio no está muy lejos del aeropuerto (15 minutos aproximadamente). Para llegar desde la estación de tren o desde el Politeama solo hay que coger el autobús 101, que pasa con una cierta frecuencia. Para los que lleguen en coche, hay en la zona amplios parking.

    Quien vaya a ver al Palermo puede verse rodeado de más de 36 000 espectadores. A menudo se pueden distinguir sicilianos conocidos en la tribuna, como el Presidente del Senado Pietro Grasso o los cómicos Ficarra y Picone, pero la experiencia que aconsejo es coger sitio en una de las curvas, donde están los verdaderos hinchas de una de las aficiones más correctas de Italia. También se aconseja la experiencia a las familias. No resultará difícil unirse a los coros, saltar al grito de «¡Quien no salte es catanés!» (la rivalidad entre Palermo y Catania es milenaria y no faltan las burlas...) y probar el típico polo de naranja que se vende a la sombra del Monte Pellegrino, la montaña que domina Palermo y donde se encuentra el santuario dedicado a Santa Rosalía, la santa patrona.

    Cuando voy al estadio siempre me impresiona la fuerte pasión por el fútbol que une a los palermitanos y las ganas de divertirse y de pasar un día despreocupado. Y si el equipo no vence, la tristeza dura solamente algunas horas, el tiempo justo de esperar a que el presidente Maurizio Zamparini, famoso también por haber destituido a muchísimos entrenadores, fiche a otro...

    Localización: Palermo ·

    Cómo llegar a Palermo