PASEAR MIRANDO HACIA ARRIBA

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    Pasear mirando hacia arriba

    Autor: Michele Del Pup

    He caminado por la Riva del Vin (Ribera del Vino) sin emborracharme, he pasado por Rio Terà degli Assassini (Canal Enterrado de los Asesinos) sin miedo; no tuve que estar en guardia en el Ponte dei Pugni (Puente de los Puños) y en la Calle del Vento (Calle del Viento) no hacía frío.

    ¿Te parecen afirmaciones incomprensibles? ¿Casi un mensaje en clave para adeptos en estas pocas líneas? Nada de eso. Pueden ser la descripción de una ruta de paseo por Venecia. Nombres extraños que son indicaciones reales de lugares de la ciudad que, incluso en esto, demuestra su particularidad, y la denominación de sus calles no son la excepción.

    Partiendo de S. Marco, única plaza de la ciudad; todas las demás si son grandes, reciben el nombre de "campo" (plaza en veneciano), o de "campiello" (plazoleta) si son pequeñas. Se puede llegar a Rialto yendo por la Mercerie dell'Orologio, después girar por el Campo della Guerra y cruzar el puente homónimo, por lo tanto por calle delle Bande y la salizada de S. Lio, una vez cruzado el puente de S. Antonio, recorrer la calle della Bissa y salir en campo S. Bortolomio a los pies del puente de Rialto.

    En Venecia se camina por "calles", "ruga" o "salizada" cuando se trata de vías adoquinadas; por un "fondamenta" si es a lo largo de un canal; por un "rio terà" si es un canal bajo tierra transformado en calle y por un "sotoportego" si la calle pasa bajo una casa. Definiciones relacionadas con la tipicidad de la misma calle y del lugar, donde los nombres de las vías están unidos a la historia del nombre de alguna familia importante que vivía en los alrededores, al nombre del santo de una iglesia cercana o, como sucede a menudo, a artes u oficios particulares que se realizaban en el pasado, cuyo único recuerdo es el nombre de la calle.

    Estos nombres están escritos en los muros de las calles venecianas en recuadros inmaculados de cal que recuerdan a las sábanas pequeñas, por lo que que son conocidas como "nizioleti", es decir, sábanas.

    Nombres curiosos y a menudo cómicos, a veces incomprensibles, se suceden y es divertido leerlos e intentar entenderlos, a menudo sin esfuerzo. Otras veces es imposible porque algunos derivan de la costumbre de los venecianos de antaño de deformar los nombres, mezclándolos o adaptándolos al léxico cotidiano.

    De esta manera, la iglesia de los santos Ermagora y Fortunato se convirtió en S. Marquola; S.  Eustaquio pasó a llamarse S. Stae, y Santa María Formosa, en la que el atributo original de la Virgen María procedía del español "hermosa", fue transformado en el veneciano y más terrenal "formosa".

    Se encuentran muchas calles del Forno o del Forner, del Marangon, del Magazen, del Traghetto, con el mismo nombre, en distintos puntos de la cuidad y para distinguir unas de otras se añade detrás el nombre del Sestiere (una de las seis zonas de Venecia) o de la iglesia más cercana.

    Recientemente surgió una animada polémica en la ciudad después de que la administración municipal reformase los nizioleti, corrigiendo sus escritos, además de incluir en muchos de ellos las dobles consonantes características del italiano que el dialecto veneciano no tiene. La operación abrió el debate y dividió a los ciudadanos a favor y en contra de la medida y, entre estos últimos, alguno decidió, de noche, corregir algunos escritos, eliminando las dobles consonantes con pinceladas de pintura negra.

    Al pasear siguiendo estos nombres te puedes dirigir hacia todos los lugares más o menos famosos de la ciudad, perdiéndote por las calles siguiendo un itinerario de nombres extravagantes y, en los hermosos días de sol, cuando los venecianos hacen la colada, te puedes ver sumergido en alguna calle pintoresca, con un revuelo multicolor de prendas tendidas al sol.

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    Cómo llegar a Venecia