PASEO POR LA CIUDAD EN BUSCA DE RINCONES INSÓLITOS

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Pozales y calles estrechas

Autor: Michele Del Pup

Perderse por las calles de Venecia tal vez sea la mejor forma de descubrir la ciudad, saboreando su esencia a través de lugares insólitos, algo extraños, fuera de los itinerarios más turísticos y que aún frecuentan los pocos venecianos que quedan en la ciudad.

Solo hay que desviarse durante el recorrido de uno de los clásicos ejes principales hacia la Piazza S. Marco, dirigiéndose por una de las miles de pequeñas callecitas y luego, a pocos pasos, te encuentras perdido en un laberinto de calles estrechas.

A veces hay algunas verdaderamente estrechas en las que una única persona pasa a duras penas por ellas y en las que solo esperas no encontrarte a nadie en sentido opuesto, ya que de lo contrario hay que volver atrás o hacer acrobacias propias de contorsionistas para poder seguir el camino.

Por no hablar de cuando te encuentras a alguien que pasea con una carretilla transportando mercancías varias, en cuyo caso hay que subir –si lo hay– al escaloncito de un portón, pegándote bien a él.

Algunas de estas estrechas calles desembocan al final en otra más ancha; a veces terminan en un canal en el que se puede observar una visión diferente de la ciudad, una perspectiva perfecta para una foto fuera de lo común.

Al final de estos estrechos callejones suele haber una pequeña plaza, silenciosa y tranquila, decorada con uno de los tantos pozales que dominan diversas zonas de la ciudad.

Los hay pequeños y grandes, sencillos o decorados con grabados esculpidos en la piedra, desde emblemas de las casas nobles a las que pertenecían a decoraciones florales o de otro tipo distinto.

Hasta principios del siglo XX se utilizaban para extraer el agua que contenía el subsuelo veneciano, o se construían –sobre todo en los patios de palacios o en los claustros de los monasterios– sobre una gran cisterna subterránea que recogía el agua de la lluvia.

A partir de la posguerra todos estos pozos artesianos se fueron inutilizando poco a poco y dejaron de usarse sobre todo tras comprobar que extraer agua de la capa freática inferior contribuía al agravamiento de la subsidencia del suelo y a todos los problemas relacionados con ello.

Y por eso todos los pozos se inutilizaron y cerraron con coberturas metálicas.

Algunos de estos pozales tienen una valiosa confección y con el paso de los años, para preservar sus mármoles y su piedra de Istria, se han restaurando para conservarlos íntegros y hoy se pueden apreciar por toda la ciudad.

Localización: Venecia · Ver en Google Maps

Cómo llegar a Venecia