VOGALONGA: LAS FIESTAS DEL REMO EN LA LAGUNA

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    Vogalonga

    Autor: Michele Del Pup

    Las barcas forman parte de la iconografía de Venecia y son muchos los espectáculos relacionados con ellas y la boga.

    Durante la temporada se realizan numerosas regatas que culminan con la famosa Regata Histórica el primer domingo de septiembre. Primero se asiste al desfile por el Gran Canal del cortejo histórico de antiguas embarcaciones con figurantes que, vestidos con trajes de época, representan personajes de la historia de la ciudad.

    Después de este desfile tiene lugar la parte competitiva, la que apasiona a los venecianos. Regatas de distintas categorías de bogadores y barcas, desde "caorlinas" multicolores que representan distintas zonas de la ciudad, pasando por los jóvenes en "pupparinos" y mujeres en "mascaretas" hasta el esperado concurso de los gondolinos con los campeones de remo: todos se desafían surcando el Gran Canal.

    Existe también desde hace más de 40 años un espectáculo remero que todos los años maravilla al verlo: la llamada "Vogalonga".

    Ya en el hoy lejano 1974 el problema del tráfico de las embarcaciones con motor por los canales de la ciudad era percibido como una creciente amenaza por el "movimiento ondulante" que generan y que constituye un peligro tanto para la seguridad de la navegación como para la incolumidad de los edificios.

    Algunos venecianos pensaron entonces en organizar un espectáculo remero para protestar contra la degradación de la ciudad y el continuo aumento de tráfico y para atraer una mayor atención hacia estos temas por parte de la administración pública, así como para proteger las tradiciones de la ciudad.

    Así nació la Vogalonga que, con un largo y agotador recorrido de más de 30 kilómetros remando, atraviesa la laguna partiendo de la cuenca de S. Marco, llega a Burano para, una vez atravesadas las aguas del Gran Canal, volver al punto de origen.

    A lo largo de los años este acontecimiento atrae a la ciudad tripulaciones procedentes de todos los rincones del mundo con diferentes embarcaciones. El número máximo de participantes se alcanzó en 2014 con más de 7500 bogadores, de los cuales 4300 eran extranjeros, y más de 2100 embarcaciones que abarrotaron las aguas de la ciudad, repitiéndose a lo largo de los años con la increíble multitud de colores que hace de esta "fiesta del remo" una simpática atracción.

    A las 9 el clásico golpe de cañón indica la salida del espectáculo y la flota de barcas, que cubre literalmente la cuenca que está enfrente de S. Marco. Las barcas se ponen en marcha deslizándose por el agua y, después de bordear la punta de S. Elena, suben por el canal que rodea las islas de Vignole y después de S. Erasmo, alcanzan Burano, y desde allí, tras pasar por Murano, regresan hacia Venecia.

    En la desembocadura del canal de Cannaregio se crea el habitual atasco de embarcaciones que salen lentamente para desfilar por el Gran Canal hasta el punto de partida, donde a todos los participantes se les entrega un diploma de participación y la medalla conmemorativa de la edición de esta tradicional regata en la que ya no se compite. No hay vencedor ni último, sino que el premio es el placer de haber participado en una boga por las aguas de la ciudad.

    Durante el trayecto, venecianos y turistas disfrutan del desfile multicolor de las embarcaciones y sus tripulaciones, vestidos a menudo con trajes extraños y extravagantes, disfrutando todos de una alegre jornada de fiesta obligatoria para todo el que esté en la ciudad.

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