OTOÑO EN VERONA: UN BUEN MOMENTO PARA SUMERGIRSE EN EL AGUA

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    Otoño en Verona: un buen momento para sumergirse en el agua

    Autor: Alessio Corazza - Twitter

    Para aquellos que sufren con el calor, la llegada del otoño supone todo un alivio. Sin embargo, para quienes solo se encuentran a gusto bajo el cálido sol del verano, el otoño es sinónimo de achaques y dolores. Lo que está claro, independientemente de cómo se perciba el otoño, es que es la mejor estación para disfrutar de un baño termal.

    Seguramente Verona no es el primer sitio que a uno le viene a la cabeza cuando se habla de termas. Sin embargo, a un centenar de kilómetros al este, cerca de Padua, se encuentra el famoso centro termal de Abano que, en las últimas décadas, ha visto cómo alrededor de sus fuentes termales se iba levantando toda una ciudad dentro de la ciudad, compuesta por piscinas, hoteles y centros médicos. Por otro lado, en Alto Adige se encuentran las termas de Merano, un gran centro especializado, construido en estilo noreuropeo y dotado de spa y sala de fitness. Ambos destinos se sitúan a poco más de 1 hora en tren.

    Los habitantes de los alrededores de Verona conocen los beneficios de las aguas termales desde la Antigüedad. Los descubrieron los romanos, y en Caldiero, a 15 km al este de la ciudad, los poderes terapéuticos de la fuente de Juno son célebres desde la época del Renacimiento. Además, en la ribera del Garda, el microclima mediterráneo y los manantiales de agua caliente crean un binomio extraordinario: aquí vinieron a curarse Thomas Mann y Franz Kafka siguiendo los pasos de Goethe y Nietzsche.

    Hoy en día, hay al menos tres lugares en las proximidades de Verona que vale la pena visitar si se quiere pasar una tarde en las termas. Todos tienen algo en común: una vez sumergido en el agua caliente, se puede disfrutar de un paisaje espectacular.

    El centro termal más próximo a Verona es también el de más reciente construcción: se llama Aquardens y está en Pescantina, junto a la famosa región vinícola de Valpolicella. Abierto desde hace unos años, Aquardens es un gran complejo de arquitectura moderna con una imponente piscina, parcialmente cubierta, con duchas a presión e hidromasaje. Una vez fuera, uno se encuentra rodeado de colinas verdes cubiertas de viñas y salpicadas de pueblos tradicionales que se prestan gustosamente a hacer una parada para disfrutar de una experiencia gastronómica. Entre ellos cabe destacar Castelrotto.

    Para quienes prefieren un formato más íntimo y acogedor, Villa dei Cedri es una parada obligatoria. Situada en Colà di Lazise, en las colinas morrénicas que hay en las inmediaciones del lago de Garda, este centro está inmerso en el majestuoso parque de una villa, repleto de árboles centenarios. La piscina principal, especialmente por la tarde, adquiere una dimensión mágica cuando los vapores del agua rica en azufre se disipan en la oscuridad. La zona de hidromasaje se encuentra en una cueva. Las instalaciones han sido remodeladas recientemente y ampliadas con un nuevo edificio para los vestuarios y el restaurante.

    Y por último, las termas de Aquaria, en Sirmione, la famosa localidad ubicada a unos 20 km al oeste de Verona donde el poeta latino Catulo mandó construir la magnífica villa que hoy en día es su principal atractivo. Las termas se encuentran a las afueras. Uno se mete en el agua desde el interior del edificio, pero la piscina continúa en el exterior, con hidromasajes, duchas y una zona de spa. Las vistas son espectaculares, sobre todo cuando el cielo está despejado, ya que el centro se sitúa en la parte final de un istmo en pleno corazón del lago de Garda, y uno tiene la sensación de encontrarse en una isla. La entrada cuesta un poco más, pero incluye el acceso a un nuevo centro fitness y, en cualquier caso, vale la pena.

    ¡A disfrutar del baño!

    Localización: Verona · Ver en Google Maps

    Cómo llegar a Verona